Ani: una voz que ilumina desde la comunicación y el corazón

Ana María Messineo nació en Ramallo, pero hace ya 27 años eligió La Plata para echar raíces y sembrar su vocación. Comunicadora de alma, su trayectoria en medios de comunicación la convirtió en una figura cercana, sensible y comprometida. Sin embargo, su búsqueda fue más allá del periodismo: Ana María encontró en la espiritualidad un camino de transformación, y decidió compartirlo con el mundo.

Desde hace años sostiene un blog donde habla de enseñanzas espirituales que, como ella dice, le cambiaron la vida. Lo hace desde el deseo profundo de acompañar a quien esté en búsqueda, de mostrar que siempre hay un camino para volver a uno mismo.

Esa vocación se volvió libro. Hace unos meses presentó “Presencia I AM y Llama Violeta: Caminos de sanación y luz”, una obra escrita con el corazón que invita a conectar con la esencia espiritual que habita en cada ser. El libro fue presentado en el Círculo de Periodistas de La Plata, y también llegó a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en el stand de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), de la cual forma parte.

Pero quizás lo más conmovedor de este proyecto es que lo recaudado por la venta del libro tiene un destino solidario: la compra de útiles escolares para una escuela de la comunidad Tacuariminí, en El Dorado, Misiones. Acompañando el proyecto solidario «Resiliencia», del Embajador Universal por la Paz, Gustavo Navarro con quién tiene una estrecha amistad. En palabras de Ani, como es conocida por todos: «el verdadero sentido de la espiritualidad es la acción amorosa. Y no hay espiritualidad más pura que aquella que se convierte en ayuda concreta para quien más lo necesita».

Por esta labor que une la comunicación, la espiritualidad y la solidaridad, recibirá próximamente el reconocimiento como “Persona Destacada de La Plata”, un homenaje merecido a su manera amorosa de estar presente en la vida de otros. Declaración presentada en el Concejo Deliberante, por la concejal de Argentina Humana, Gisella Di Dio.

«Debemos recordar que la transformación empieza en uno, pero nunca termina ahí. Porque cuando un alma despierta, inevitablemente empieza a despertar otras. Tenemos que vivir con humildad, con alegría y con una fe inquebrantable en el poder del amor y del servicio», concluyó Ani.

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