Esta reconocida frase de la serie televisiva «Blanco y Negro», de los años 90 -en su momento la utilizaba el pequeño Arnold cuando su hermano Willis le contaba alguna situación que le parecía increible o no lograba entender- se puede trasladar a este momento y deja en claro las flaquezas del sistema judicial de nuestro país.
Desde hace tres años un sujeto estaba siendo buscado por la policía a raíz de una causa en la que se vio involucrado y por la cual había sido imputado por «Amenazas Agravadas – Atentado contra la Autoridad”.
Este hombre, quien por ese entonces se domiciliaba en Ramallo, luego de lo sucedido se mudó al conurbano bonaerense y nunca tomó o quiso tomar, conocimiento de la causa en cuestión y no se presentó a prestar declaración.
El día jueves, personal de Policía Comunal Ramallo Primera y DDD Avanzada Ramallo, que se encontraban llevando adelante un trabajo de interceptación e identificación de personas en la vía pública, logró su aprehensión y cuando cargaron sus datos al sistema corroboraron que tenía pedido de captura activa desde el 22 de octubre de 2022 por la imputación antes mencionada.
Esta persona, quien es oriunda de Ramallo, nunca había podido ser notificada de su situación procesal porque luego del incidente en el que se vio involucrado se fue a vivir a San Martín, provincia de Buenos Aires.
Fue trasladado a sede policial donde se lo notificó de la causa y tendrá que presentarse ante la fiscalía actuante en el caso el próximo lunes. ¿Lo hará?








