Ya desde el mismo 10 de diciembre el discurso de barricada del bloque de concejales de HECHOS mostraba a las claras que irían con los tapones de punta en cada proyecto, iniciativa o posición política que tuviese el gobierno municipal.
En ese sentido votaron en contra de cada proyecto presentado por el gobierno desde el armado de la nueva conformación del cuerpo y siempre llevando adelante un rol de oposición duro.
Su idea sería diferenciarse de la oposición aparentemente constructiva que pregonan los concejales Soledad Agotegaray y German Iribarría, yendo al hueso. Este domingo se esperaba que fuese un discurso duro y así fue. Criticó las políticas del gobierno y hasta expresó que el Intendente Poletti tiene una realidad de Ramallo, que no es la real.
Tal vez faltaron argumentos contra las distintas políticas públicas que lleva adelante el gobierno municipal para hacer más rico el debate, pero eso no pasó.
El clima estuvo tenso en todo momento, las diferencias van más allá de las políticas, ya son de formas y maneras, y no parece que pueda haber una vuelta atrás en la relación entre el gobierno, sus concejales y los ediles de HECHOS.
Dentro de este ambiente virulento los momentos de mayor tensión se vivieron con la misma Giammaria como protagonista pidiéndole a Poletti que no se ría de sus reclamos y, luego, la presidenta del cuerpo, Marcela Isarra, hizo lo propio con acompañantes del principal bloque opositor, en medio del discurso del jefe comunal.
Que estas diferencias, broncas, enojos, odios o cualquier sentimiento de ese índole, supere al sentido común, porque los que están en el medio son los vecinos del partido de Ramallo.








