Las vueltas de la vida lo llevaron a Miguel Fernández y su música de semáforo en semáforo

Este hombre oriundo de San Nicolás, que los últimos diez años de su vida han transcurrido visitando pueblos y ciudades de diferentes ciudades del país y de Chile, pasó por Ramallo. Miguel, musico autodidacta que hace nos mucho tiempo supo llegar con su bombo a las finales del Pre Cosquín en ese majestuoso escenario, sufrió un problema de salud mental hace unos diez atrás, también se quedó sin trabajo y decidió que la mejor cura era viajar.

El medico le diagnosticó bipolaridad, eso cambió su forma de ver la vida y no quería ser una carga para su familia. Viajó, conoció gente, indagó sobre diferentes culturas y leyó muchos libros de autoayuda.

“Tenía 34 años y estaba muy mal de salud y tampoco tenía trabajo, por eso me largue a viajar porque era algo que me gustaba. Agarré el bombo y partí recorriendo gran parte de Argentina y Chile. Me paro en los semáforos y comienzo a tocar el bombo, la gente respondió muy bien, y ese es mi forma de subsistencia”, le contaba Miguel a snrhoy.com.ar en la esquina de las Avdas. Savio y San Martín, de Ramallo.

Miguel comenzó a tocar el bombo en las esquinas de diferentes ciudades del país hace diez años y es su medio de vida: “Yo soy musico desde muy chico, de joven tuve la oportunidad de estar participando dos veces de la final del Pre Cosquín, y cuando decidí que viajando me podría encontrar y mejorar mi vida, pasó a ser parte de ella esto de tocar en la calle. Me paro en los semáforos y hago pequeños solos de exhibición y destreza de malambo, que por suerte le gusta a la gente y me ayudan con su propina”.

Ramallo es la ultima ciudad de este largo camino que recorrió en estos diez años. Llegó el momento de volver a su casa -por estos días se radicará junto a su familia en Estancia Vieja, en la provincia de Cordoba para estar cerca de sus hijos.

En SNR TV encontrarás la entrevista completa realizada en el transcurso del fin de semana.

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