Pasado el mediodía de este miércoles ingresó a secretaría del concejo deliberante un proyecto presentado por el bloque de Unión por la Patria solicitando un cambio en el reglamento interno del cuerpo. Poniendo de releve que se trata de normas de procedimientos antiguos, en algunos puntos un tanto ambiguos y que resulta imperativo ayornarlo a estos tiempos.
De este cambio en la normativa se venía hablando desde hace un tiempo atrás, en su momento lo habían fogoneado los concejales de Unión por la Patria, Antolín Pando y Mariana Motta, pero finalmente se presentó en el concejo después del revuelo que se armó el pasado jueves con la ausencia a la sesión especial para tratar la Rendición de Cuentas 2024, de los concejales Maira Ricchiardelli y Hernán Stebano.
Uno de los puntos que se encuentran dentro de este nuevo reglamento está relacionado a la tarea y responsabilidades que tienen que tener los concejales de Ramallo. “Resulta imprescindible actualizar el reglamento a los fines de: incorporar mecanismos eficaces de seguimiento, control y sanción sobre el cumplimiento del mandato de los concejales, en especial respecto a la asistencia, participación activa, presentación de proyectos y deberes institucionales”, dice uno de los puntos de los Considerando del proyecto.
Por otra parte, el Articulo 4to. establece un plazo máximo de 90 días corridos para la presentación del anteproyecto mencionado en el artículo anterior, prorrogable por única vez por resolución unánime del cuerpo, ante la Comisión de Legislación e Interpretación del H.C.D., la cual deberá despacharse sobre su aprobación, modificación o rechazo dentro de los 30 días posteriores.
Lo del jueves fue la gota del rebalsó el vaso, obviamente que Ricciardelli y Stebano no son los únicos que a veces no cumplen con sus obligaciones legislativas, ya sea por motivos laborales en el privado o hasta en el mismo estado -algunos tienen tantos trabajos que a veces es difícil explicarse cómo hacen para estar en todos lados-, vacaciones o porque simplemente no se les ocurre ir, y, además, tampoco solicitan licencia para ser reemplazados por quienes quedaron como concejales suplentes.
Obviamente que “no es culpa del chancho, sino de quien le da de comer”, porque en estos tiempos se han visto ausencias injustificadas, pero nadie dijo o dice nada
Sin dudas que una muy buena iniciativa que una vez aprobada terminará con las críticas por lo bajo que se le hace a tal o cual concejal por no comprometerse con su función legislativa.








