En la mañana del viernes, llegaron a la sede del club Central Cordoba de La Violeta un grupo de policías e inspectores municipales de la localidad, quienes pertenecen al partido de Pergamino, con el fin de clausurarlo a raíz de la realización de un torneo de fútbol que habría carecido de la habilitación correspondiente, como así también no habría tenido los permisos oficiales para su realización en el predio de la entidad.
Desde las autoridades remarcaron que el procedimiento se enmarca en los controles habituales orientados a garantizar la seguridad y el cumplimiento de las disposiciones legales, especialmente en eventos que implican la concurrencia de público.
¿Obviamente que las leyes están para cumplirse, pero era necesaria la clausura? En el transcurso del fin de semana, decenas de personas que viven en el lugar y la región, se manifestaron en contra de la medida llevada adelante por el municipio de Pergamino y pusieron de relieve la falta de empatía del gobierno de Javier Martínez -ex Pro y actualmente en las filas de HECHOS-, con los vecinos de ese lugar.
Esto, más allá del perjuicio económico que puede traer para la institución o los organizadores del evento, esta clausura trae aparejado un importante daño para su vida social y deportiva.
Se desconoce el tiempo que el club estará clausurado, pero se presume que el sentido común tiene que primar y no se extienda más allá de los primeros días de la semana.
Comunicado Comisión Normalizadora:









