Pergamino: ¡Completito, completito, el Sacerdote!

(Fuente Primera Plana Pergamino)

En medio de la semana anterior tomó estado publico una situación que se produjo en la ciudad de Pergamino y que tuvo como protagonista a un sacerdote, que fuera denunciado por una mujer de 46 por hostigamiento, acoso y violencia de genero.

Esta historia comenzó tiempo atrás cuando la víctima conoció a un párroco de la zona sur de la ciudad en marzo, en búsqueda de contención espiritual. Pero esa relación radicalmente cambió en junio cuando aceptó ser su novia hasta hace pocos días cuando los repetidos episodios de hostigamiento, acoso y violencia de género la llevaron a realizar la denuncia.

La misma fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia porque la situación se salió de todo tipo de control por una escalada de violencia, según aseguró la victima ante la justicia y los medios de su ciudad.

“Aprovechando que mi mamá atraviesa problemas de salud, yo me acerqué a la Iglesia a pedir oración por ella y algún tipo de ayuda espiritual, entonces el empezó frecuentar todos los días mi casa, inclusive en distintos horarios”, declaró Sabrina Russo -así se llama la mujer- al medio pergaminense Primera Plana.

Unos meses después, el párroco le hizo conocer sus sentimientos a la mujer e iniciaron una relación sentimental. “El me decía que se había enamorado, que se quería casar conmigo y formar una familia”, dijo.

La relación se consolidó de tal manera que el sacerdote llegó a tener las llaves de la vivienda de Russo, pero desde hace un tiempo “empezó con celos; control de mi teléfono, el que varias veces golpeó; gritos, hostigamiento; se puso obsesivo; siguió con persecución; agresiones y maltrato psicológico y físico. No era la persona que yo había conocido”, admitió.

“Ni yo ni ninguna mujer, ni ninguna persona debe sufrir este tipo de situaciones” señaló, al tiempo que aclaró que “fui criada en la Iglesia. Mi mamá planchaba las túnicas de los sacerdotes y soy devota de María Crescencia Pérez”.

Sabrina Russo reconoció que “a veces una tiene relaciones ocultas, pero entendí que siempre alguien tiene que saber para estar a resguardo de alguna cuestión porque no sabes lo que puede pasar y lo que podés evitar”.

En su charla con PRIMERA PLANA, sostuvo que “me cuesta contarlo porque nunca pensé que iba a pasar esto, pero ahora me alivia. Porque además quiero que sirva por si alguien atraviesa lo mismo yo no se anima a decir nada y es muy necesario e importante hablar porque eso ayuda. Una no se puede quedar callada; hay que hablar porque nunca se sabe que hay detrás de la otra persona”.

La victima agregó que “por ahí otras mujeres les pasó lo mismo y no se animaron a hablar como lo hago ahora yo” y afirmó que al párroco denunciado “la palabra ser humano le queda grande. Se despertó una maldad en él, una oscuridad terrible que no lo podía creer”.

Por otra parte, consideró que su exnovio “no puede seguir siendo sacerdote, ni dar misas ni estar en la Iglesia” y agradeció “el apoyo de la Policía y cuerpo de psicólogos”.

Allanamiento y secuestro de armas

La denuncia de Sabrina Russo tramita en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) N° 4, que ayer ordenó un allanamiento y secuestro de urgencia en la casa parroquial, con resultado altamente positivo.

En una vivienda del Barrio Santa Julia, donde habita el cura, la Policía incautó pistolas, un revólver y más de 190 municiones.

De acuerdo con el informe policial, en el procedimiento llevado a cabo por la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) se encontraron dos pistolas calibre 9 milímetros marca Taurus, un revólver calibre 22 y un total de 196 municiones de distintos calibres.

Además del secuestro del armamento, se notificó al párroco sobre la formación de una causa en su contra por “Tenencia Ilegal de Arma de Guerra”.

Hasta el momento no se dispusieron medidas de restricción de la libertad, aunque la investigación sigue en curso y no se descartan nuevas medidas en el transcurso de las próximas horas.

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