Por amor al Gauchito: “Hoy es un día para agradecer sus gracias”

Cada 8 de enero se celebra la vida del Gauchito Gil, un santo popular argentino que es recordado a lo largo y ancho del país. El epicentro de estos homenajes es en la ciudad de Mercedes, provincia de Corrientes -lugar donde fue asesinado-, pero se repite en todo el país. En Ramallo sus fieles lo recuerdan en el altar que se erige sobre la Ruta 51, que en esta jornada recibió a decenas de ellos. “Hoy es un día para agradecer sus gracias”, decía una mujer de unos 30 años al llegar al lugar acompañada por su madre, mientras quienes estaban allí asentían con su cabeza.

“Una vez estuvo muy enferma y él me sanó”, le contaba a snirhoy.com.ar, una mujer con lagrimas en sus ojos. A su lado, su acompañante, venía a agradecer por ese milagro y por uno que lo tuvo como protagonista. “Desde ese momento no dejé de venir cada 8 de enero para darle las gracias”, dijo.

Aunque popularmente se lo conoce como Gauchito Gil, su nombre fue Antonio Plutarco Cruz Mamerto Gil Núñez, de quien se sabe poco, pero con certeza que nació en Pay Ubre, alrededor del año 1840.

Como todo santo popular, el Gauchito Gil no está exento de interpretaciones y múltiples versiones que se vociferan entre los creyentes y simpatizantes. Una de las versiones dice que Gauchito Gil fue un peón rural que se unió en un romance con una viuda adinerada, lo que le significó el odio de los hermanos de la mujer y del jefe policial que la pretendía. Fue así que Gil fue reclutado para pelear en la Guerra de la Triple Alianza, desertando de manera automática, es decir, cometiendo un delito.

Por tal motivo fue capturado, colgado de su pie y degollado en un árbol de espinillo, advirtiendo antes a su verdugo que debería rezar en nombre de Gil por la vida de su hijo, quien estaba muy enfermo. El opresor desconfió de él, pero al regresar a su hogar encontró a su hijo agonizando, a lo que le rezó a Gil y su hijo sanó milagrosamente. Él le dio al cuerpo del gauchito un entierro y todos en el pueblo se enteraron del milagro y construyeron un santuario, que sigue recibiendo fieles hasta el día de hoy.

Una segunda versión dice que Gil era un cuatrero, es decir, una persona que hurtaba ganado y otros animales, congraciado con la gente humilde y reclutado para combatir en la Guerra de la Triple Alianza. Al desertar fue perseguido y capturado por todos los delitos cometidos. Al momento de su ejecución, Gil dijo, según dicen, «No me mates porque ya va a llegar la carta de mi inocencia». «Cuando llegue la carta vas a recibir la noticia de que tu hijo está muriendo por causa de una enfermedad; cuando llegués rezá por mí y tu hijo se va a salvar, porque hoy vas a estar derramando la sangre de un inocente».

Cabe destacar que en esa época se creía que invocar la sangre de un inocente era milagroso. Al llegar a su casa en Mercedes, el comisario encontró a su hijo agonizando a lo que rezó en nombre del Gauchito Gil y su hijo se sanó milagrosamente.

Fue asesinado un 8 de enero de 1878 a unos 8 kilómetros de la ciudad, donde hoy lo veneraron miles de seguidores.

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