En los últimos días se ha profundizado el mal uso de las redes sociales hasta un punto pocas veces visto, pero al no haber una regulación que permita ponerle un coto a lo que se escribe de manera anónima y otras no tanto, hace que cualquiera pueda escribir lo que quiera sin ningún tipo de costo.
Uno de los casos emblemáticos de lo que ha sido una escalada constante de poder hacer cualquier tipo de comentario y que, quien lo haga no tenga que rendir algún tipo de explicaciones, se está dando con los hechos de violencia o bullyng, que se estarían produciendo en establecimientos educativos locales.
Casos que existen, que se trabajan puertas adentro de las escuelas, pero que tienen que ser tratados de una manera muy especial porque en el medio hay chicos: tanto victimas como agresores.
A veces el tratamiento que se les da desde el sistema educativo a esta problemática no tiene la premura que los padres necesitan -nadie descarta que también el corporativismo docente pueda tener algún grado de injerencia en esta dilatación o falta de respuestas rápidas-, pero eso no habilita a hacer o decir cualquier cosa: por ejemplo, escrachar a docentes con sus fotos en paginas de Facebook o Instagram.
La información oficial sobre estos casos es poca y a veces nula, porque no es que los medios tradicionales se mantienen al margen de este tipo de situaciones como en determinados sectores de la sociedad se puede llegar a creer o querer hacer creer, si no que al tratarse de cuestiones de índole privado no se puede avanzar más allá de lo que el sentido común indique.
En estas últimas semanas se conocieron dos hechos de violencia o bullyng en las escuelas, pero son muchos más los casos que existen y son tratados entre los equipos pedagógicos y los padres de las criaturas involucradas.
Desde las 14:00 de hoy, en la Plaza “José María Bustos”, se estará llevando adelante una movilización convocada por padres de victimas de situaciones de este tipo que fuese convocada por las redes sociales. Una acción respetable porque cada uno actúa como cree conveniente y nadie puede estar en el interior de esa persona para saber lo que siente o cómo cree que la situación que estaría viviendo su hijo/a se podrá solucionar, pero ¿No lo/a está victimizando aún más al actuar de esta manera?
Esta es solo una reflexión que le surgió a la dirección de este medio luego de seguir muy de cerca los hechos que se han producido en los últimos tiempos y sin la más mínima intención de ofender a nadie o tomar partido por ninguna de las personas involucradas en esta situación que existe y cada vez se profundiza más.








