El gimnasio alternativo del club Belgrano presentó un lleno total y más de la mitad del publico fue para alentar a Sánchez FC. El aliento que se hizo escuchar durante todo el partido de familias enteras que no se quisieron perder la gran final contra Defensores de Belgrano y llegaron con bombos, trompetas, camisetas y banderas amarillas y negras. Estaban muy confiados en el equipo dirigido por Gonzalo Mendiburu, porque habían terminado invictos en la fase regular y fueron ganadores con holgura en las instancias previas a la final. Llegaban como candidatos, pero sabían que enfrente había un gran equipo, con experiencia en jugar finales y que iba a ser un gran rival.
El partido fue parejo, con situaciones de gol para ambos, hasta que Francisco Rodríguez puso el 1 a 0 y el tramite fue cambiando. Defe siguió llegando, pero se encontraba con un Diego Pérez gigante debajo de los tres palos y un arma letal a la hora de ser un quinto jugador de campo.
Después llegó el segundo gol convertido por Javier Gareca y se empezó a liquidar la historia. Para la estadística llegó el tercero de penal convertido por Sergio Pérez y la frutilla del postre fue el cuarto gol que hizo la gran figura de la noche e ídolo de la afición sanchera, Diego Pérez.
Un gran triunfo de Sánchez FC confirmando en este partido final todo lo bueno que habían hecho durante todo el año.
Un párrafo aparte para el digno subcampeón que fue Defensores de Belgrano. Peleando cada pelota como si fuese la última, con mucho amor propio y poniendo en aprietos en muchas oportunidades al arco rival. El campeón fue merecido, pero la diferencia demasiado abultada.









