En junio de este año el intendente municipal Mauro Poletti anunció ante los medios locales que se estaba trabajando en el armado de un convenio con la empresa Fiplasto en el marco de una deuda que la firma tiene con el estado municipal por el pago de tasas y también, comprendería futuros pagos por los próximos 5 años.
Finalmente, la ordenanza llegó al concejo deliberante, se trató en comisión donde se le introdujeron cambios -la inicial constaba de 3 artículos, pero por solicitud de los concejales opositores preocupados en estudiar el tema y acompañar una iniciativa tan importante para cientos de ramallenses, se les sumaron otros 3-, y ayer se puso a consideración de los ediles en medio de la sesión ordinaria.
La aprobación en general de este convenio fue por mayoría con el acompañamiento de los concejales Adrián Lescano, Antolín Pando, Marcela Isarra, Daniela Mesías, Javier Romero, Noelia González, Araceli Natalucci, Soledad Agotegaray, María Mercedes Grilli, José Silveira y Juan Filpo, con las abstenciones de: Maira Ricciardelli, Hernán Stebano, Sergio Costoya, Luis Algasibiur y Juan Manuel Despósito.
Desde el gobierno se habla de un hecho histórico para el estado municipal porque permitirá obtener un bien superior al precio de mercado una vez que se lleve adelante el loteo que dejará 692 terrenos, que, con posterioridad, serán destinados para los vecinos del partido de Ramallo que no tengan terreno propio.
No será en carácter de entrega o donación, si no que se le pondría un precio -menor al de mercado- y el dinero que se recaude por estas ventas sería destinado a la compra de más tierras o llevar servicios básicos a sectores del distrito que aún no los tienen.
Las 30 hectáreas en cuestión se encuentran en la intersección de Camino de la Costa y calle Velázquez, -en sentido Río Paraná-Ruta 9-, frente a la estación de Servicios de GNC de la ciudad de Ramallo.








