El tema de la Tasa de Tránsito Pesado sigue generando controversia. Este martes, en el marco de la inauguración de la Sala de Oncología del hospital Gomendio, el intendente Poletti volvió a ser consultado sobre la medida y aprovechó la oportunidad para responder a quienes se han manifestado en contra acusándolos de «llevar agua para su molino». En particular, se refirió a las declaraciones del presidente de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás, Andrés Bockl, quien sostuvo que la tasa le resta competitividad al sector productivo.
El intendente de Ramallo recordó que en el año 2021 el gobierno de San Nicolás decidió, de manera unilateral, desviar el tránsito pesado hacia Villa General Savio, lo que provocó que alrededor de 14.000 camiones mensuales transiten por los accesos locales rumbo a las empresas y al puerto nicoleño. Frente al cuestionamiento de Bockl sobre el impacto en la logística, Poletti tomó el guante y lo remitió directamente a la administración nicoleña: “No tiene que pedirle al intendente de Ramallo, sino hablar con el intendente de San Nicolás para que los 14.000 camiones que van al puerto y empresas de esa ciudad entren y salgan por la Ruta Nacional 188”.
En un tono medido pero firme al defender los intereses de los ramallenses, el jefe comunal justificó la medida y la catalogó como un acto de justicia para los transportistas locales: “Los transportes que entraban a Ramallo contribuían con esta tasa, pero esos 14.000 camiones que usan la misma infraestructura no aportaban nada”.
Asimismo, dejó en claro que Ramallo no es el patio trasero de nadie: “La tasa de tránsito pesado es una herramienta para equilibrar cargas, ordenar el sistema y defender los intereses de la comunidad frente a decisiones externas que impactan directamente en el distrito”.
Para finalizar, graficó la situación con una metáfora contundente: “Es lo mismo que si yo cortara el pasto de mi casa y te tirara la basura en el frente de la tuya. Mi frente queda impecable y el tuyo todo sucio con mi mugre”.



