La utilización de este tipo de elementos se está profundizando y cada vez en personas más jóvenes. Por ese motivo, desde el bloque de Juntos por Ramallo presentaron un proyecto de ordenanza que permita implementar campañas de prevención e información sobre los riesgos del cigarrillo electrónico.
Lo que en algún momento era utilizado por fumadores que buscaban dejar el hábito o ex fumadores que no querían volver a tenerlo, hoy, hacerlo es como una moda y cada vez por chicos de más corta edad, que no toman conciencia de los daños que puede producir en su salud física y mental.
El proyecto, que es de la autoría de la concejal Mercedes Grilli, propone campañas de difusión en escuelas, clubes y medios de comunicación locales, además de charlas y talleres destinados a jóvenes, familias y la comunidad.
Alerta
En el mes de mayo del corriente año, la Asociación Argentina de Pediatría alertó por los riesgos del vapeo en adolescentes y afirmó que el país se encuentra frente a «un grave problema sanitario» debido a la naturalización de los vapeadores y los cigarrillos electrónicos, los cuales considera una «nueva forma de consumo de nicotina y otras sustancias dañinas y adictivas».
Además, la SAP sostiene que estos productos suelen ser promocionados en las redes sociales por «influencers y celebridades», causando «un efecto comunicacional muy poderoso. Pero, ¿cuáles son los peligros de fumar cigarrillo electrónico o vapearse?
El cigarrillo clásico provoca más de 8 millones de muertes al año en el mundo y alrededor de 45.000 en nuestro país. Tras años de campañas sanitarias, el consumo de tabaco convencional disminuyó considerablemente «en los últimos 30 años», sostiene el informe. En este marco, muchos adultos que desean abandonar el hábito se trasladaron al consumo de vapeadores o cigarros electrónicos, bajo la «falsa creencia muy difundida» de que «son inofensivos».
Sin embargo, los pediatras remarcan que «a diferencia de los adultos, los adolescentes no utilizan estos dispositivos como ayuda para dejar de fumar, sino que los usan como puerta de entrada al consumo». La SAP denunció que no es casual que, ante la caída de ventas de cigarrillos tradicionales, las tabacaleras hayan redireccionado sus campañas de marketing al público joven, «con el objetivo de iniciar nuevos consumidores en la adicción».








