En la tarde del miércoles, un nutrido grupo de dirigentes y afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), liderados por Abel Furlán y Naldo Brunelli, se movilizaron a la Secretaría de Trabajo en Capital Federal, exigiéndole al Gobierno que apruebe el acuerdo paritario firmado hace más de un mes con las cámaras empresariales.
El convenio, que contempla un aumento salarial del 7,6% en cinco tramos y sumas fijas no remunerativas, sigue sin ser oficializado, y desde el gremio denuncian que la resistencia del Gobierno radica en su política anti-antinflacionaria, que busca imponer un tope de aumento salarial del 1% mensual, una pauta que este acuerdo supera.
Una delegación fue recibida en el Ministerio por funcionarios de segunda línea, quienes le informaron que una de las Cámaras -presuntamente CAMIMA-, había hecho una observación sobre el acuerdo, pero desde la UOM, sospechan que se trata de un artilugio para seguir demorando la homologación.
Lo cierto es que, de continuar esta situación, desde la conducción de UOM ya dejaron en claro que se pueden venir medidas de fuerza y anticiparon un escenario de mayor conflictividad si el Gobierno mantiene su postura rígida frente a las paritarias.








