Se trata de dos menores de 13 y 16 de edad , también hay un tercer hermano de 22, que, desde hace un largo tiempo, se encargaron de sacarles la tranquilidad a quienes viven en ese popular barrio de la ciudad de Ramallo. Siendo ellos, quienes el miércoles por la mañana protagonizaron otro hecho de violencia contra la policía y terminaron aprehendidos con una replica de un revólver en su poder y luego de haber vandalizado la ventanilla de un patrullero. Pero este hecho es solo uno más de muchos otros -entre ellos una reyerta con la policía que terminó con el de 16 años perdiendo un ojo al recibir un disparo de posta de goma-, que han cometido desde hace un tiempo a esta parte.
Las autoridades locales son consientes de la situación que pasan los vecinos, por ese motivo el año pasado se colocó una base de seguridad en el barrio y, con posterioridad, se habilitó una dependencia policial, donde funcionaba el área de genero del municipio, pero no alcanzó.
Los vecinos sostienen que, sobre todo los menores, están a la buena de dios, sin ningún tipo de contención, con problema de adicciones, y les solicitan a las autoridades políticas, justicia y fuerzas públicas, que tomen medidas en el caso. Aclaran que no buscan criminalizarlos, pero si, como vecinos, necesitan que alguien tome cartas en el asunto y los ayuden a recuperar la tranquilidad en el barrio.
Carta
“Desde hace un tiempo prolongado venimos observando una situación de extrema preocupación que afecta tanto a los propios adolescentes como a la convivencia, tranquilidad y seguridad de los vecinos. Según nuestro conocimiento, los menores se encontrarían atravesando una situación de vulnerabilidad familiar, debido al fallecimiento de su madre y a la aparente ausencia de un referente adulto que ejerza de manera efectiva las responsabilidades de cuidado, contención y supervisión que requieren”, expresaron los vecinos en medio de una carta que llegó a snrhoy.com.ar.
Puntualizando con posterioridad los delitos en los que han incurrido: “Numerosos vecinos han sido víctimas o testigos de hechos reiterados de violencia, amenazas, agresiones físicas, daños a la propiedad y presuntos hechos delictivos atribuidos a los mencionados adolescentes. Estas situaciones han generado temor, preocupación e inseguridad entre quienes habitamos el barrio. Entre los hechos recientes que incrementaron la alarma de la comunidad, se encuentra la agresión sufrida por un vecino de aproximadamente 60 años de edad durante un presunto hecho de robo, circunstancia que causó una profunda conmoción entre los habitantes del lugar. Por otra parte, se observan conductas que podrían estar vinculadas a situaciones de consumo problemático de sustancias y otros factores de riesgo social y personal que requieren evaluación, asistencia y seguimiento profesional por parte de los organismos especializados”.








