Desde organismos oficiales avizoran que existe un 90% de probabilidades que, el fenómeno El Niño llegue al país, entre los meses de junio y agosto, y podría impactar de manera directa en la altura del río Paraná.
Uno de los principales motivos sería la suba de las precipitaciones sobre gran parte de la cuenca del Paraná, incluyendo amplias regiones de Brasil, Argentina y la cuenca del río Paraguay. Esto produciría un mayor aporte de agua hacia el sistema fluvial que desemboca en el Paraná, generando cambios significativos en los niveles del río que atraviesa la región y, sobre todo, Ramallo.
Se desconocen los alcances de esta creciente, pero estaría confirmado que se producirán desbordes e inundaciones, según destacan diversos estudios.
La última crecida significativa del río Paraná en Ramallo se produjo entre fines de 2013 y principios de 2024, por esos tiempos el pico máximo llegó a los 4,20 metros de altura, y provocó anegamientos en la costa y zonas de islas.








