Estar «salado» significa que una persona no tiene suerte, pero en este caso puntual nos referimos a un equipo de fútbol que, más allá de algunos defectos que muestra y que son aprovechados por los rivales, también tiene una alta cuota de mala fortuna.
Esta tarde comenzó mejor el partido, yendo a buscar el arco rival desde el primer momento. Ya a los 2’, el arquero Gino Falleroni -a la postre una de las figuras de la visita- se lució al sacar al córner un cabezazo de Macías que tenía destino de red.
En esos primeros minutos, Social manejaba campo y pelota, merodeando de manera continua el arco rival, pero el que convirtió fue Conesa. A los 7’, Federico Acosta agarró una pelota perdida en tres cuartos de cancha y, al acercarse al área, sacó un derechazo bajo que se metió cerca del palo a pesar de la estirada de Gómez.
Pareció que el gol no hacía mella en el ánimo del equipo de “Perico” Martínez, que siguió buscando el partido y creando situaciones de gol. Lo tuvieron Aguirre y Velo, pero tapó el 1; lo tuvo Macías, pero definió mal, e incluso contó con un penal a favor que pateó Elías Martínez, quien lo midió tanto que lo tiró afuera. Osea, está salado.
En el complemento, nuevamente se erigió como el protagonista del encuentro y finalmente logró el empate a los 8’ por intermedio de Braian Montenegro. Después del gol, y sabiendo que necesitaba el triunfo como el agua, el local siguió buscando y generó varias situaciones de peligro, pero no logró concretar.
Sobre los 34’, y en lo que fue prácticamente la única llegada al arco del rival tras el gol de Acosta, apareció Tiziano Cachia para poner el 2 a 1. Ya en el cierre del partido, Nicolás Latof convirtió el 3 a 1 definitivo.
Social repitió viejos errores defensivos y de definición en la última puntada, pero de igual manera mereció más. Conesa, en cambio, aprovechó sus oportunidades y lo dejó sin nada.



