Habitantes de la zona de León Guruciaga y Esquiú afirmaron que los enfrentamientos entre dos familias los mantienen en una situación permanente de inseguridad. En los medios de prensa de esa ciudad denunciaron que los episodios de violencia se repiten con frecuencia y aseguraron que conviven con disparos, botellazos, piedras y otros ataques que ponen en riesgo tanto a las personas como a los bienes materiales.
Según relataron, los conflictos se concentran en una esquina del barrio, donde, afirman, suelen producirse reuniones que derivan en disturbios y enfrentamientos.
Los vecinos también manifestaron su malestar por la respuesta que, según sostienen, recibieron tras realizar reiteradas denuncias: “Nos encantaría que tomen cartas en el asunto las autoridades porque hicimos un montón de denuncias y es en vano. Siguen molestando y la Policía y la Fiscalía no hacen su trabajo. Hace años que no vivimos tranquilos por esta gente”, agregaron.
De acuerdo con la información aportada a los medios nicoleños, la problemática no se limita a los enfrentamientos entre dos familias, sino que afecta a todo el vecindario.
Los residentes indicaron que viven expuestos de manera permanente a agresiones con armas de fuego, botellas, piedras, palos y otros elementos contundentes. Incluso señalaron que algunos optan por cubrir sus vehículos con frazadas para intentar evitar daños provocados por los proyectiles que impactan durante los incidentes.



