(Fuentes El Informante y Flash25)
Enrique Gamerro, de 71 años de edad, fue aprehendido en su domicilio de barrio Somisa y puesto a disposición del Juzgado de Garantías N°3, en el marco de un allanamiento por la presunta tenencia de material de abuso sexual infantil.
Durante el registro se incautaron un teléfono celular, tres computadoras portátiles, ocho pendrives, memorias de cámaras fotográficas, anotaciones con enlaces a sitios de pornografía infantil y una pistola calibre 22. Asimismo, en uno de los dispositivos hallaron una abundante cantidad de archivos de video e imagen vinculados a la causa.
La medida fue solicitada a la justicia tras una investigación llevada adelante por la Oficina de Cibercrimen y Evidencia Digital del Ministerio Público Fiscal del Departamento Judicial San Nicolás.
Del procedimiento participaron el Dr. Nicolás Lemme, por la UFI N.º 15 (a cargo del fiscal Jorge Leveratto), y el Dr. Julio Pérez Carretto, titular de la Oficina de Cibercrimen. El operativo contó además con el apoyo de la delegación San Nicolás de la Prefectura Naval Argentina.
Fue noticias a principios de los 2000
Este sujeto fue noticia en los medios de San Nicolás y del país en el transcurso del año 2001, cuando salió de su casa a bordo de una camioneta Land Rover para hacer unos trámites en Rosario y, a partir de ese momento, se le perdió el rastro. Por aquellos tiempos, los robos de vehículos de alta gama y los secuestros de personas estaban en pleno auge, por lo que las primeras hipótesis apuntaban a un hecho delictivo.
Sin embargo, con el paso del tiempo se conoció que junto a él había desaparecido una fuerte suma de dinero en dólares -perteneciente a una reconocida empresa nicoleña- y que su ausencia no había sido forzada, sino que se retiró por decisión propia.
Tras permanecer tres meses prófugo, decidió regresar. La investigación judicial confirmó que durante su ausencia estuvo en Chile, Alemania, Egipto y Brasil (país donde permaneció al menos en dos oportunidades).
A su retorno fue detenido y, posteriormente, purgó una condena en la Unidad Penal N°3 por los delitos de Desfraudación y Estafa.
Hoy, más de 25 años después, vuelve a ser noticia por un hecho de gravedad.



