En los últimos días, el río Paraná ha experimentado una leve crecida. Como consecuencia, las playas ramallenses han quedado más chicas de lo que estaban este verano y sobre la arena se observan restos de camalotes.
Ante la consulta de snrhoy.com.ar, Eduardo Izaurralde, referente de Defensa Civil en Ramallo, explicó que en julio se adelantó el pico de altura del río que suele producirse entre agosto y septiembre. Además, detalló que en el último mes y medio la altura frente a las costas locales fluctuó entre los 1,04 y los 1,92 metros.
Actualmente el río se encuentra en bajante y continuará de esa manera: “En la actualidad los puertos, desde acá hasta Iguazú, están tranquilos. Es normal que cuando sube el agua empiecen a aparecer camalotes; este fenómeno suele producirse al arribar la primavera, pero en esta oportunidad se adelantó”, indicó.
De igual forma, aclaró que a corto plazo la región podría sufrir las consecuencias de las lluvias previstas para países limítrofes y provincias del litoral argentino, aunque el río Uruguay será el más perjudicado: “Está previsto que en los próximos días llueva en el sur de Brasil, el norte de Uruguay y el Noreste Argentino, lo que podría hacer crecer el río. El río Uruguay sería el que sufriría mayormente el impacto”, concluyó Izaurralde.



