El pasado sábado 19 de septiembre, se llevó a cabo el encuentro coral «Cuando el canto va en camino» en el Auditorio Libertador, organizado por el Coro «Leonardo Castillo». En una hermosa noche a sala repleta, se generó un clima de profunda calidez.
El evento estuvo marcado por momentos de gran emotividad y un gran nivel musical aportado por las agrupaciones participantes.
La apertura de la velada estuvo a cargo del anfitrión, bajo la dirección de Jorge Menna. El coro local conmovió a los presentes al subir al escenario con un repertorio dedicado a la obra y memoria de «El Negro», despertando los primeros y más sentidos aplausos de la noche.
La jornada continuó con la frescura y la ternura del coro de niñas y niños «Tren de Naranja y Limón», dirigido por Flor Grazul y Ana Clara Urquiza, quienes cautivaron al público con su energía y propuesta artística, e hicieron recordar con gran emoción a muchos de los presentes momentos vividos en los orígenes del Tren.
Luego, el Coro «La Eulogia», que llegó desde la ciudad de Rosario bajo la dirección de Diego Petrelli, deslumbró con su calidad interpretativa, recordando la importancia de la memoria colectiva y el compromiso social en estos tiempos tan difíciles.
Para finalizar, los tres coros subieron al escenario para interpretar con el público el tema «Quién va a cantar» de Rubén Rada, coronando un encuentro de música coral y de canto colectivo que atravesó fronteras y unió generaciones.
Desde el Coro “Lenardo Castillo”, emitieron un comunicado donde agradecieron a todos quienes hicieron posible esta organización: “Queremos hacer llegar nuestro reconocimiento especial a cada uno de los coreutas y directores que nos brindaron su talento, a nuestras familias por el apoyo incondicional de siempre, y a las familias del tren por el cálido recibimiento en el hall del auditorio. Asimismo, agradecemos al Director de Cultura, Martín Pacchioni, al personal del auditorio, a Susy, a César Gatti, a Jacarandá Espacio de Arte, a Jorge Blanco por el sonido. También agradecemos la colaboración de los Bomberos Voluntarios de Villa Ramallo y al Sindicato de Luz y Fuerza, entidades que nos prestaron sus instalaciones para ensayar en nuestros comienzos. Un reconocimiento aparte merece el arte de las remeras diseñado por Ana Boula”.



