(Fotografía Diario EL NORTE)
Se jugaban 38 minutos del primer tiempo del partido entre Argentino Oeste y Conesa cuando el árbitro, Dylan Suárez, expulsó a Federico Hernández, jugador del equipo local. Desde el comienzo del encuentro, el juez le había advertido reiteradamente que lo expulsaría si continuaba protestando; al persistir con los reclamos, le mostró la segunda tarjeta amarilla y la consecuente roja. En ese momento, el futbolista reaccionó violentamente y lo golpeó, lo que llevó al árbitro a suspender el encuentro.
Tras la suspensión, los ánimos se crisparon, tuvo que intervenir la policía para evitar incidentes mayores y el futbolista fue trasladado a una comisaría de esa ciudad, donde quedó aprehendido hasta la tarde de ayer.
Actualmente, el caso se encuentra en manos del Tribunal de Disciplina: todo indica que el agresor recibirá una dura sanción y que se le dará el partido por ganado a Conesa. Asimismo, resta confirmar si habrá otros jugadores expulsados o informados por los disturbios posteriores.
Carta de Argentino Oeste
A pocas horas de producido el incidente, el Club Argentino Oeste emitió un comunicado expresando su repudio y pidiendo disculpas por lo acontecido. Dirigida a la Liga Nicoleña de Fútbol, al Colegio de Árbitros, al Tribunal de Disciplina y a la comunidad de San Nicolás, la nota manifiesta su rechazo a «cualquier agresión que haya recibido el árbitro Dylan Suárez» durante la jornada del domingo.
Desde la institución señalaron que este tipo de situaciones no representa el espíritu del club ni el de su equipo de trabajo.



