Oficialmente no se ha emitido ningún tipo de comunicación sobre este tema de parte de ningún de los actores involucrados -justicia, policía y sistema educativo-, pero se conoció que, en el transcurso del viernes, un alumno de tercer año de la EET N°1 fue golpeado por un compañero -aparentemente con el puño-, mientras junto a otros estudiantes se arrojaban tizas en medio del recreo.
Este hecho se produjo en horas de la mañana, pero el alumno agredido no mostró signos de dolor o descomposición hasta pasado el mediodía, momento en el que les contó a sus docentes que se sentía mal y relató lo ocurrido.
A partir de allí se dio aviso a sus padres, quienes lo trasladaron para ser examinado en el sistema de salud municipal. En ese punto aparece un gris en la información, ya que hay dos versiones sobre el lugar al que fue llevado: una fuente consultada por SNR HOY indicaba que fue a la unidad sanitaria y otra afirmaba que habría sido directamente al hospital.
Lo cierto es que en el centro de salud se le realizaron los estudios que determinaron la gravedad de la lesión en su bazo -por esos minutos preocupaba la sangre que perdió a raíz de la lesión-, lo que derivó en una intervención quirúrgica para su extirpación.
El menor se encuentra internado en la sala de terapia intermedia del nosocomio local y su evolución es satisfactoria, por lo que no se descarta que a corto plazo pueda ser trasladado a una sala común.
La policía actuó de oficio en el caso y la UFI del Joven comenzó una investigación por “Lesiones Graves”, en el marco de la cual ya se le tomó declaración a los integrantes del curso y a las autoridades del establecimiento.
Hasta el momento, la víctima no pudo prestar declaración por encontrarse convaleciente de la intervención quirúrgica, y los médicos consideran que aún no es el momento oportuno para someterlo a dicho trámite.



