En esos años se solía dar que jugadores de equipos que competían en la Liga Nicoleña jugasen con documentos de otras personas hasta ser habilitados para la competencia. En esas épocas no existían los medios tecnológicos de hoy en día y este tipo de situaciones se solían producir con futbolistas que llegaban desde otros lugares a reforzar planteles locales o en divisiones inferiores, donde jugaban futbolistas que no se encontraban inscriptos en las listas de buena fe y lo hacían con otro nombre. Algunas veces la llamada “viveza criolla” se descubría, pero en la mayoría de los casos pasaba desapercibida y nadie se daba cuenta.
Sin embargo, volvió a ocurrir en pleno siglo XXI y en un encuentro de divisiones inferiores.
En un partido de quinta división disputado por los equipos de Matienzo y Paraná de San Nicolás se produjeron serios incidentes que terminaron con la suspensión del juego. Todo quedó supeditado a la decisión del Tribunal de Disciplina de la Liga Nicoleña de Fútbol sobre el resultado final y las fechas de sanción para los involucrados.
Pero mientras estudiaban el caso de los disturbios, los miembros del Tribunal tomaron conocimiento sobre la inclusión en el equipo ramallense de un jugador que no estaba inscripto en el sistema Comet.
Ante esto, se decidió la pérdida del partido al equipo de Matienzo y, además, se inhabilitó por 6 meses al DT del equipo, José Corletti, por ser el máximo responsable de la alineación y supervisión del grupo de menores, así como a los delegados Jimena Hernández y David Gutiérrez, por falta grave de contralor administrativo.



