Avelino fue reconocido primero como un destacado futbolista y, con el tiempo, como un gran formador; sin embargo, por sobre todas las cosas, siempre sobresalió como un ser humano excepcional. A estos Juegos Bonaerenses llega un año más como entrenador de los equipos de fútbol PCD y anoche, previo a la cena, sus jugadores lo homenajearon con una camiseta personalizada que lleva impresas las fotos de todo el equipo.
Visiblemente emocionado por el gesto, Avelino les agradeció y destacó el esfuerzo y la responsabilidad que los chicos demostraron durante todo el año, un compromiso que hoy tiene su merecido premio en la etapa final de los Juegos Bonaerenses.



