En la mañana de hoy, a través de un mensaje de WhatsApp enviado al grupo de prensa de la casa madre del fútbol regional -del que participan todos los comunicadores que cubren sus actividades-, se informó que a partir de este momento será obligatorio contar con una acreditación para poder realizar las coberturas, quedando impedidos quienes no la posean. Se trata de una decisión que en principio parece lógica e incluso podría interpretarse como un intento de ordenar la situación, algo que están en todo su derecho de hacer.
Sin embargo, el mismo comunicado advierte a los periodistas acreditados que, desde el envío del Comunicado N°1 en adelante, las fotos y los videos que cada uno obtenga dentro de los escenarios ya no serán de su exclusividad, sino que podrán ser utilizados libremente por otros colegas o medios.
“Todo material fotográfico y audiovisual generado en el marco de la cobertura oficial de los torneos será considerado material destinado a la difusión pública de las competencias de la Liga Nicoleña, encontrándose a disposición de los medios y periodistas acreditados para su utilización periodística y difusión. En consecuencia, no se reconocerán reclamos de exclusividad sobre imágenes correspondientes a los partidos y actividades oficiales de los torneos, cuando estas hayan sido obtenidas en el marco de una cobertura periodística autorizada”, expresa el texto de manera textual.
Esto significa que un trabajador de prensa que concurre a la cancha con frío, calor, lluvia o sol, realiza su labor para que otro -que quizás esté cómodamente en su casa esperando que los partidos terminen- pueda utilizar ese material sin esfuerzo. Es una medida ilógica e innecesaria que castiga a quienes intentan hacer las cosas bien.
Además, al final de la misiva se toman la atribución de exigir responsabilidad a medios que sostienen una estructura y años de experiencia con el único objetivo de informar.
Realmente, y a la luz de algunos desaguisados cometidos en los últimos tiempos, la Liga tiene muchos motivos más urgentes por los cuáles preocuparse antes que intentar controlar el trabajo de los medios de comunicación.
Todos los medios ponemos mucho esfuerzo para cubrir los partidos de la Liga Nicoleña, muchas veces sin recibir nada a cambio -ni de la entidad, ni de los clubes, ni de ningún mecenas-, por eso, esta exigencia se siente como un límite que no les corresponde cruzar.



