Valentino Yanicelli es un guerrero de 11 años que nació con una enfermedad poco frecuente, y su vida depende de la internación domiciliaria a la que es sometido desde poco después de su nacimiento, la cual podría cortarse el próximo 31 de octubre.
¿Qué pasó? La empresa que le presta el servicio de aparatología para que esta internación sea posible -y le brinda la alimentación que debe consumir por medio de un botón gástrico- les avisó a los padres que desde el próximo sábado dejará de hacerlo ante el retraso en los pagos por parte de la Obra Social Provincial.
Ante esta situación, Francisco y Roberta, sus padres, hicieron pública su problemática y la mediatizaron para conseguir una respuesta favorable y rápida por parte de IOMA, en medio de una emergencia que es de vida o muerte.
El caso se conoció a través de un posteo en las redes sociales, donde lo planteaban de la siguiente manera:
¡Este es Valentino! Muchos ya lo conocen desde que nació y otros lo verán por primera vez. Pero lo que se repite en esta historia es la problemática con su obra social, IOMA, y con la empresa de internación domiciliaria, en este caso Erfolg Salud.
Valentino tiene una enfermedad poco frecuente mitocondrial evolutiva, parálisis cerebral, cuadriparecia, epilepsia refractaria y es un paciente gastrostomizado. Pero, por sobre todas las cosas, es un SER HUMANO, algo que no parecen entender ni IOMA ni Erfolg.
La empresa de internación domiciliaria me corta la prestación el 31 de octubre sin ningún tipo de piedad, y a su vez IOMA no me da ninguna solución.
Necesito que se comparta esta historia nuevamente para que, junto con un recurso de amparo, se pueda acelerar el trámite -tan engorroso y lento en estos casos- que debería resolverse de inmediato, más estando en juego la salud y los derechos de un niño indefenso y desamparado a quien solo defienden sus padres.
Erfolg Salud me quiere retirar todo el equipamiento que él necesita y no me quiere proveer su alimentación especial, tirándole la responsabilidad a IOMA. Mientras tanto, las horas y los días pasan y nadie se comunica con nosotros para darnos una solución.
¡Les pido a todos que compartan, compartan, compartan! Muchas gracias.



