El pastor Mario Rosales y su esposa Marisa llegaron muy jóvenes a Ramallo con el objetivo de crear una iglesia en un lugar donde todavía no había una congregación. Así nació, hace 35 años, el Centro Familiar de Cristo.
El trabajo, la perseverancia y el amor por Dios de Mario y Marisa -a quienes se fueron sumando sus hijos y un grupo de colaboradores, con el paso del tiempo- hicieron que su iglesia se convirtiera en una de las más importantes de la región, logrando una gran influencia en la vida espiritual de las comunidades de Ramallo y Villa Ramallo.
En su tarea diaria, el trabajo social ocupa un rol preponderante. Su activa participación ante las diferentes problemáticas que afectan a la sociedad les ha permitido ayudar a decenas de personas que no encontraban el rumbo en sus vidas y que, gracias a su acompañamiento y al amor de Dios, lograron salir adelante.
El último fin de semana, ante la presencia de cientos de fieles de Ramallo y Villa Ramallo, pero también de San Nicolás, San Pedro, Pergamino y otras localidades vecinas, celebraron este aniversario en la sede que el Centro tiene en la ciudad de Ramallo.
Además, formaron parte de la celebración diferentes actores políticos locales, entre los que se destacó la presencia del intendente municipal Mauro Poletti y los concejales Cecilia Gianmaria y Germán Iribarría.
“Nosotros siempre tuvimos en nuestro corazón el trabajo con células. Soñábamos por aquellos tiempos con tener trescientas células, lo que significaba llegar a 3.000 personas. Hoy todavía no alcanzamos ese número, pero estamos muy cerca. Nuestro mensaje de fe estaba dirigido a llegar a todos, y hoy eso se está haciendo realidad”, destacó el pastor Mario Rosales en una entrevista realizada esta mañana en SNR RADIO.



